La maldita voz. 

El instinto primario.

Ese que tiene tanto potencial,

tanta fuerza

tanta crudeza

nos arrastra.

Es esa voz que clama y proclama,

esa puta voz, cuesta tanto negarse:

“No seas tonta, hazlo, aún que esté mal, no es tu problema, folla.”

Como arde, como construye imagines en la cabeza a una velocidad de vértigo y lo malo es que te gustan esas imágenes. 

Es embaucador, decidido, mentiroso, cruel y bastante convincente : 

No te lo pienses tanto, te mueres de ganas, puedes y quieres, no seas remilgada. No hagas como si no te gustarán los orgasmos, como si no fueras a gemir a gritos, como si no quisieras doblegarlo. A mí no puedes engañarme.” 

No puedes ponerle una mordaza, porque esa voz  aterciopelada sabe tus puntos débiles y los usa , esa voz  perturbadora acaricia tus instintos más básicos, te excita, la muy zorra.

¡Joder, sabe mucho!

Sabe que te palpita, que te contienes, que te resistes a caer en su trampa, porqué podrías hacerle caso perfectamente pero entrarías en una lucha con tu conciencia y esa también sabe. 

Venga, si vas a terminar haciéndolo por mucho que te resistas, te conozco, es algo que te puede, eres una adicta, una enferma y lo adoras. Te encanta sentir a alguien dentro de ti, te vuelve loca la fricción, los dedos hábiles , la humedad fluyendo, las lenguas que te beben, los labios cuando desbordan, los jadeos en boca ajena, ver como se retuercen… ¿Cómo vas a negarte al placer por un simple conflicto con tu conciencia? ¿Por qué niegas con la cabeza lo que deseas sentir entre las piernas?

No tiene sentido. Venga, hazlo.¡ Qué tienes hambre! “
¡Hija de puta, callate de una vez! 

Esa voz, esa maldita voz, es más incitante cuando la mezclas con alcohol. Entonces si que no para y joder… Empiezas a plantearte la resistencia, tu esfuerzo, tu conciencia, tu todo y si terminas cediendo será el final. No. Basta. Para de una vez.

“En tus profundas entrañas sabes que lo necesitas,que lo deseas, te puede, te nace en tu coño, vamos date el gusto. Quieres y estás empezando a ponerte nerviosa, pídelo, te lo van a dar y si no sabes como hacerlo. Vamos nena. Lo ansias. Te está devorando. Venga. Folla. Son orgasmos, son tuyos. ¿Cuándo te has negado a ello? 

Ve y folla. “

Anuncios

Son muchas veces. 

¿Cuántas veces te has pasado las noches en blanco mirando el techo?

¿Cuántas veces te has hecho preguntas que te han perforado por dentro ?

¿Cuántas veces has oído esa mierda de “el pez que no nada se ahoga” ?

¿Cuántas veces te has tragado las lágrimas?

¿Cuántas veces te ha dolido el eco que haces?

¿Cuántas veces te has encontrado con alguien que realmente te entiende?

¿Cuántas veces te has sentido como si estuvieras lejos de todo lo que te importa?

¿Cuántas veces has amanecido llorando sin saber por qué?

¿Cuántas veces te has desgarrado por intentar encontrar algo que te salve?

¿Cuántas veces has deseado no existir?

¿Cuántas veces te has juzgado y no te ha gustado?

¿Cuántas veces has mirado a todo el mundo con asco?

¿Cuántas veces has deseado no ver a nadie?

¿Cuántas veces has logrado salvarte?

¿Cuántas veces a merecido la pena?

¿Cuántas veces has deseado hasta la médula que las cosas fueran de otra manera?

¿Cuántas veces has muerto?

¿Cuántas veces son suficientes?

Hay cosas que no cambiaran, que por mucho que te esfuerces se escapan a tu control. Es un caos. Es un infierno. Y finalmente te cansas porqué no eres un pez. Eres una persona. Cansada y triste, que no puede evitarlo y evadirse. Qué en tu propia burbuja hay grietas por donde pasa la luz, la oscuridad y el agua. Pero duele, porque no hay un consuelo, no hay algo que te incite a seguir y todos tenemos derecho a derrumbarnos. También tienes derecho a desahogarte y a que no te den consejos de mierda con una falta total de empatia. Porque con eso te das cuenta de que tienen la soberbia de decirte que hacer con tu propia vida. Cuando lo único que quieres es que te escuchen y te digan : Aquí tienes  mi hombro.  Al final, la soledad sirve como estudio de nosotros mismos, aunque a veces no soportemos esa compañía. 

QUIERETE MUCHO, COÑO. 

Quierete  despeinada, con café y con mil demonios por dentro.

 Quierete en cada lágrima, en cada páramo y en cada despedida.

Quierete en el invierno más frío, en el fondo, con el alma, las entrañas y los huesos.

Quierete libre, integra contigo misma y hasta los dientes.

Quierete los domingos por la tarde cuando odias el aburrimiento y te invade la tristeza.

Quierete con la seguridad de que es un amor correspondido.

Quierete despacio, cuando tengas sentimientos encontrados.

Quierete en cada vacío existencial, cuando no quieres saber nada de nadie.

Quierete hasta cuando te olvidas de ti.

Quierete cuando lloras, aunque sea sola, no tiene nada malo.

Quierete perdida, loca, salvaje y apasionada.

Quierete cuando tengas un buen libro, en el cual te encuentras .

Quierete cuando veas esa película que te salva.

Quierete bailando por encima de sus jaulas.

Quierete en la oscuridad y en la luz, porque no pueden existir la una sin la otra.

Quierete fuera de los cánones de belleza establecidos.

Quierete ingeniosa y curiosa.

Quierete viva ante el dolor.

Quierete, quitandote la coraza que has llevado, gracias a la cual has sobrevivido, pero ya pesa, se oxida, se clava en tu piel y duele.

Quierete porque en tu ojos hay el valor de la vida.

Quierete cada vez que hagas examen de conciencia.

Quierete, porque en cada batalla has aprendido ha ganar, perder y saber que sobra en tu vida.

Quierete cuando vuelas y admira tus alas. 

Quierete en cada vértigo, en cada caída y en cada infierno.

Quierete cuando las cosas salgan mal.

Quierete, porque cada pedazo de ti es importante.

Quierete con el corazón, que palpita, se enloquece y se enamora.

Quierete con el fuego que fluye por tus venas, ese que es imparable.  

Quierete, en cada amanecer porque empiezas de nuevo. 

Quierete en lo malo, en lo insólito y hasta en las cosas que no tienen sentido. 

Quierete indómita como la mar y profunda como un bosque .

Quierete en la tormenta que viene después de la calma.

Quierete a la luz de la luna, bajo un manto de estrellas y sobre la hierba .

Quierete cuando todo es una mierda.

Quierete con los dedos, con el calor, con la falta y en las ausencias. 

Quierete con cerveza, vino,tequila  whisky, ron y agua.

Quierete de madrugada cuando no puedes dormir mientras te imaginas algo mejor.

Quierete con ojeras porque son hermosas y están llenas de historias.

Quierete con cada cicatriz, con los recuerdos, con salitre y con tus sombras .

Quierete naciendo de nuevo. 

Quierete mucho , mira donde has llegado, lo que te ha costado, las vidas que has gastado, lo fuerte que eres  y no te has rendido. 

Quierete mucho, coño.De la forma que sea y como seas.


Quierete.

Quierete. 

Quierete.

Quierete.

Quierete.

Y sí, lo repito tantas veces porque necesito escribir las cosas para creer en ellas. 


Lodo negro. 


No tengo una astilla en el corazón, tengo una puñalada ponzoñosa que cubre mis entrañas de un negro atizonado. No para de brotar. No cesa. No desaparece. Sólo crece y crece . Dónde puedo meter las manos hasta el fondo , sentir el frío , acariciarla con los dedos, notar como se desliza, como me tiñe, me desdibuja y cubrirme la cara mientras caigo en silencio como las hojas de un árbol en otoño. Mi alma está encerrada en una jaula que yo misma construí e lamido cada barrote con mi lengua, los he limado con mis dientes, son mis propias costillas las que me sirven de refuerzo, he cubierto el resto con mis entrañas y tengo la certeza de que no va a escaparse. Te tengo presa alma mía. 

Mi mente hace trampas en las cuales siempre termino entrando de cabeza en una espiral autodestructiva que me lleva directamente a besar el suelo, eso casi es casa. Tengo frío, mucho frío. Me siento entumecida, no me quedan más lágrimas, no tengo más voz y  la angustia clavada en mis tripas es demoledora.

Estoy seca y no tengo sed. Me duele todo sin ser nada. Me ahogo en un lodo negro , dibujo historias con los dedos y me desvanezco en el aire. No estoy perdida soy inexistente. No hay ruinas,ni rastros, ni cenizas, no queda nada. Tal vez sólo estoy buscando la altura necesaria para saltar y dejar… 

Esta es mi paz. 

Hace tiempo que no escribo, lo sé.

He estado llenando mi pereza en un pueblo perdido. Dando largos paseos en soledad a la luz de cientos de estrellas, me sentía tan libre y tan capaz de imposibles. Bailaba al son de la música, gritaba de felicidad y seguía hasta el final. A veces el camino se hacía muy corto, otras demasiado largo, en algunas ocasiones echaba de menos algo u alguien, otras me queda quieta decidiendo si me daba la vuelta o  seguía andando y decidí seguir. La noche puede ser aterradora o iluminadora, depende de como la intérpretes, pero para mí huele a libertad.

Es justo en ese momento en el que te gusta, necesitas sacar las alas, elevarte y joder, la vista es impresionante. Da igual si el camino lo haces mil veces, da igual si te pierdes, da igual si te encuentras, si lo dejas, si te vas, si huyes, si te quedas, todo eso da igual. Mientras sigas.

En ese instante amas tu soledad y la libertad que te proporciona. Porque sabes que ese espacio es tuyo, única y exclusivamente para ti. Esa armonía que sientes contigo mismo  no sé puede comprar, ni vender, ni alquilar, ni traspasar. & consigues quererte tanto que incluso te comerías a besos.

He encontrado esa paz en un páramo. Te invade una sensación cálida de grandeza, una seguridad arrolladora y un amor propio que derriba tus propios muros. 

En esos paseos olvide mi guerra, mis infiernos, mis dudas y mis jaleos. Dejé a la guerrera en casa, durmiendo. Cualquier carga que tuviera ya no pesaba tanto, la hostilidad había menguado y mi mal carácter había desaparecido, estaba en paz conmigo misma ¡y joder, que maravilla!

25 y Bang. 

Nunca me gustó la idea de cumplir años y ahora me caen veinticinco como un jarro de agua hirviendo cuando la temperatura de fuera son cuarenta grados. Me miro, me observo, saco mis propias conclusiones y me doy cuenta de que puede ir a peor : un cuarto de siglo, un montón de historias pegadas a mi piel, algunas ya ni las recuerdo, otras siguen supurando, unas pocas están pegando gritos, en algunas puedo pasar la yema de mis dedos y acariciarlas. A veces la sensación de vacío al recordar es inevitable, como si algo no encontrará su lugar, duele pero no mata. 

25 y Puuf. 

Es como volver al principio de una historia que sigue sin que tú te dieras cuenta. No hay un descanso está girando a tu alrededor, sin que puedas hacer cualquier cosa para evitarlo. Es como observar tu propia película y sentirte como un espectador más entre el público; uno que no tiene palomitas, ni Coca-Cola pero si ganas de salir de corriendo. La impotencia es brutal y desgarradora, hasta que llega el Bang, ese sonido casi dulce que te crea más de un infierno en una fracción de segundo y respiras creyendo que puedes antes de hundirte. 

25 y joder. 

Después de diecisiete años de guerra me merezco y exijo mi trozo de paz. Lo necesito y crece en mí. Estoy cansada. Estoy harta de ver que después de tanto no queda nada excepto mis cicatrices y sólo con eso no sé puede vivir. La vida tiene que ser algo más que esta mierda, tiene que ser algo más que demostrar que estás siempre al pie del cañón, que permaneces por el instinto de sobrevivir, que te quedas porque consideras que huir no es opción, que es de cobardes… Pero claro llega un momento en el que ya no puedes más y no quieres más. Es un agujero negro, un círculo vicioso y una espiral de destrucción. 

25 y Boom. 

Seguir en la brecha, en el centro del infierno,en medio de la tormenta, en el ojo del huracán, en la mar indómita,   en el punto más alto de la montaña mirando el acantilado y la caída, la sensación de vértigo, la necesidad de saltar , esperando que mis alas rotas vuelen de nuevo y vivir .  Me niego a rendirme pero reclamo mi paz porque es mía. Me lo merezco, coño.

Seguiré hablando con una botella de whisky. Llena de humo y vísceras. 

Estoy de celebración, corazón. 

Chute de realidad. 

Nacemos de fracasos,vivos con expectativas que rozan lo improbable, tenemos metas que nunca alcanzaremos, tenemos fantasías que se quedarán sólo en eso, juzgamos sin conocer, amamos con falta de sentido común,odiamos sin certezas,  follamos por vicio e inercia y la única verdad absoluta es que moriremos. 

Tenemos esperanzas vacías que nos impulsan a seguir por muy absurdas que estás puedan ser, nos obligamos a permanecer , a luchar, a enfrentarnos y a cagarla, como siempre. Nos viciamos, nos cegamos, nos matamos por dentro, nos enganchamos a un montón de mierda para ocultar algo peor, nos distraemos pensando, imaginando y soñando. Nos agarramos a cualquier excusa para sobrevivir. Somos cobardes para admitir una derrota, somos especialistas en huir y en negarlo todo. Somos unos básicos de mierda hasta decir basta. No valoramos nada pero lo queremos todo. Somos prescindibles como raza. 

La realidad es la muerte de cualquiera pensamiento original, es el verdugo del ingenio y el carcelero de la libertad. Es decir, estamos muy  jodidos y muertos. 
Dejadme, he vuelto a engancharme a House y al nihilismo.